...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

miércoles 4 de enero de 2012

Bailarina :


Muy por dentro,
Justo en el último músculo de mi cara,
Van ciegas las aves acumulando
Nervios y tensiones celestiales.
El tiempo desborda los límites
De un esqueleto que sonríe y
Que grita de espanto por las noches.
El tiempo;
Gran poeta,
Gran célula oculta en los rinconcitos de mi cuerpo;
Es un virus constante,
Universalmente invisible,
Veloz y sanguinario.

Voy recorriendo junto a mis células celestes
Los caminos más obscuros de esta bóveda humana,
Voy recorriendo mis propios pasos del pasado,
Aterrizando a cada instante con el sonido perspicaz
Del mar adentrándose en este cielo atómico Y delirante.

Camino,
Sí camino despacio,
Entre ciudades guardadas en mis recuerdos,
Ciudades no ciudades,
Pensamientos no pensamientos,
Voy pasando de útero a útero recorriendo
Mis células amigas,
Mis células domésticas y familiares.

Hoy he recorrido el cielo en un píe,
Y he sabido cuan bajo puede llegar a ser,
Y cuan alto puede llegar a ser mi cuerpo.

jueves 20 de octubre de 2011

El transcurso de la ballena :

Recreo el universo :

Estoy aquí para caminar sin frontera
con una tienda de mochilas
y un acuario de peces en mi estómago.
Todas las conchas del océano me pertenecen,
y el alimento de las aves caído por lo cielos también.
Pero soy invisible y visible para los iluminados,
Estoy consciente de que mis pies cada vez
están más gigantes y mi cerebro más pequeño,
sin embargo crezco,
cual gusano, cual mariposa,
e hiberno en las cavernas de la inocencia
para desprenderme sin encender televisores de neón.
Sí, pretendo seguir caminando
estudiando el recorrido de mis cuervos
y vencer mi fobia al estiércol de los dioses.

sábado 17 de septiembre de 2011

La medida de mi luz :

Desde la tierra

Crecí centímetros

desde el centro.


Crecí centímetros de cabeza

y volteé mi rostro esta vez

para sentir caminar mis huesos,

para ver desde allí la forma del pavimento

por donde puedan caminar

mis amantes y mis no amantes,

mis dioses y mis anti-dioses,

mi mente y mi corazón diamante.


Crecí centímetros,

y toqué mi oreja blanda con guantes blancos,

a fuera por donde los vientos me esperan

junto a mis túneles pasados,

junto a la boca de una madre dormida.

Crecí y no crecí a la vez,

pues vivo dormido en un mundo

lleno de abismantes medidas

y de seres no medidos.


Crecí centímetros

Así también mis alas y mi conexión sublime con la tierra,

estoy caminando y volando por todas mis edades,

y sigo creciendo milímetros

creyendo ser la pluma perfecta de un ángel

desvaneciéndose en la plenitud del alma.


Estoy sangrando en medio camino

ocupando la mitad de mi cuerpo y un ojo pensante

y pongo de manifiesto

que no son mi cuerpo ni mi ojo los que crecen centímetros;

Son mi alma y mi mente

los que siguen creando sonidos de sangre

y momentos y paisajes que aún no logro medir,

ni he medido.

jueves 25 de agosto de 2011

Línea Desorientada:


Sobre Hormigas, Sapos y Bacterias...
la noche es un caos fantasmagórico de neuronas intranquilas:

Tocando el silencio, la noche se encuba en mi pensamiento permitiéndome danzar sobre los límites substanciales de mi espíritu. Me siento en medio de mi casa desnuda a contemplar los horizontes doblados del presente; el mío, desequilibrado en simetría. Mi estómago cruje como la tráquea de un sapo embrujado, sin embargo sigo constante mirando la manecilla del tiempo que se acelera fugaz e intransigente. Miro mis manos cuyas líneas siguen ahí esperando avanzar después de una ilusoria tormenta, miro mis pies que me preguntan inocentemente sobre gravedad e impaciencia.

La lucha constante con mis lágrimas ha sido acabada por la explosión melódica de una copa flotante. Mi entorno lo hallo detenido en medio de dos mundos excéntricos, donde yo permanezco justo en lo finito, en la inseguridad testaruda; miro mis líneas que otra vez vuelven a la presión y mi píes a la depresión invasiva de la tierra, y caigo perdiendo el equilibrio vital de la tranquilidad y la incandescencia.

Caigo medio dormido a un túnel que me hace experimentar la luz introspectiva de una pintura realista, infinitamente realista. Me confundo, caigo, sobrepongo mis manos dormidas también, pero soñadas perfectamente, y me detengo a mirarla de cerca, cada detalle; era una manzana ovalada imperfecta, de aspecto nauseabundo; hormigas, sapos, bacterias, y sonidos que una pintura jamás podría tener, los tenía. Me erguí misterioso a escuchar los sonidos de aquellas bacterias y mi ojo sangró de impacto, mi sonrisa era permanente, mi estómago hizo explosionar la tráquea de aquél sapo embrujado. En un rincón no tan lejano estaba yo, pintado no tan realista, con un halo bajo mis píes levitando, con los ojos cerrados observando el horizonte tridimensional que fijaba a la manzana como perfecta. A otro costado, también de forma no tan realista y perfecta, la misteriosa silueta de una substancia terrestre, con un halo en la cima de la cabeza, obscura; pues sabía que meditaba aún sin verle los ojos. Emitía sonidos extraños, sonidos de bosque solitario y de aguacero estruendoso, sin embargo, lo que más susto y misterio me dio fue que las hormigas, los sapos y las bacterias de la manzana iban en dirección a sus manos y a sus píes de concreto.

Luego de la presunta ilusión creo tener el control consecuente de mi cuerpo, sin embargo, salgo de mi casa solitaria y emprendo un viaje descontrolado. Sigo la línea desorientada de una luz pendular que me seduce desde el punto de fuga de la calle y me torno un caminante eterno, omnívoro y delirante, pensativo; descubridor del camino eterno de las hormigas, de los sapos y las bacterias, y en fin..., el de las manos y píes de concreto.


viernes 12 de agosto de 2011

Humo fúnebre de un cigarrillo fúnebre :


Sobre los deseos que corrigen mi mente
ha salido a caminar el humo de mi cigarrillo nocturno,
en cuya boca va corrigiendo las palabras
de aquellos poemas que marcaron mi existencia.
El paso de aquél humo tóxico es pausado,
Lleva en su espesor desnudo
Los exabruptos de un mar escondido
Y de una lluvia traicionera,
Lleva en sus zapatos
El recorrido fugaz y constante
Del paso de la inconsciencia a la consciencia.

El presunto cigarrillo ha caído dormido
sobre el atípico camino de las penas,
en instantes se ven pasar alrededor de él
ciegas ovejas que llevan cuchillos en sus lenguas
y hormigas en sus ojeras malditas,
le gruñen dormidas al pobre cigarrillo,
pues testarudas siguen el camino
automático de aquél humo vespertino.

El humo y el cigarrillo siguen ahí
Despertando la marea fugitiva,
Separándose a cada instante
El uno del otro…
Me siento consumido
Me siento caminante
Me siento volador
Trastornado incipiente.
Me siento consumido
Entre paredes consumidas
Y nubes y árboles consumidos
Sin embargo sigo mi camino
Sigo caminando,
Y el humo y el cigarrillo,
Y mi consciencia y mi inconsciencia
Siguen separándose a cada instante,
Constantemente.

Ha amanecid o.

lunes 4 de julio de 2011

Hacia la dirección del vacío menos existencialista :


He salido de un gigantesco remolino,
Junto a miles de cosas que había
Resguardado en mí reverso,
............................................―en mi cabeza.
Ya los aires cálido y frío se han separado
Al igual que mis ideas.
Ya las constelaciones tomaron la forma
Y el viento se ha guardado detrás de mis
Largas montañas.
Sólo quedo yo y
Mis objetos e ideas
Comienzan a caer racionalmente,
Otras simplemente flotan,
Y aprovechan el vacío y el aire,
Y la dulce presión del presente
Para caer livianas y sin dolor.
Acomodo mi equipaje
Para comenzar de nuevo,
En busca de la tormenta
Y así preparar mejor las rocas
El agua, el aire, la presión
La gravedad del átomo,
Mí átomo,
Ingeniar la caída,
Y el mágico control de las nubes…


Estoy detenido,
Demasiado erguido quizás,
Pero consciente de mi desnudez,
Y de la ingeniería de mi peso y fuerza.

Hoy fui lo suficientemente físico,
Y mentalista,
He aprendido mucho de las aves,
Específicamente de las moscas.

viernes 17 de junio de 2011

Reflejos :

ManRay Fotografía.

Siento a mi mente una montaña imposible de alcanzar, siento a la vida un monólogo perdido en lo más hondo del océano. Sin embargo, aquí erguido me hallo, justo en el medio; en el horizonte, justo donde no existe nada más que un sublime fluido transcurriendo(me).

sábado 16 de abril de 2011

Boca de madre

Sentado sobre el asfalto

Oigo desde lejos
La luz del sol en la noche,
Quiere volver a rozar los árboles,
Pues mi perpleja estructura
Ni la noche
Le dejan sobar algo de estrellas.

Mi cama en el suelo se encuentra húmeda.

De pronto sueño con una mujer
Sin su útero con el crío en las manos,
La sangre recorre las calles
Apoderándose de ellas.
La madre juega con las semillas
Del suelo,
Mientras la cría le besa el alma
Con su otro labio.

Las cándidas mariposas
Se sientan a reposar su corta vida,
Mientras la madre corta la dulce madera
Para abrigar al crío.
Los lobos se acercan por el olor
De los pechos de la madre,
Pues el crío grita,
Se espantan,
Sale el sol y ya es hora
De dormir,
De caer,
De vivir.

La madre se sienta sobre el asfalto
Y mi cerebro por inercia se encoge
Y revota entre los sesos.

Se adentra el mar y la brisa se hace inexistente.

Los árboles han dejado de moverse
Y el crío se ha callado,
La madre susurra,
Se desvela,
Camina para sí misma.

No hay noche ni día,
Las nubes han cubierto la vida
De almas deprimidas.

lunes 21 de marzo de 2011

Superstición :

Estoy escalando torres consecutivas,
En ninguna he visto mi rostro retraerse,
Sólo el roce de los árboles supera mi instinto,
Y me hace temerle con premura y llanto.

Estoy escalando ahora, nube a nube,
Deseando estar en la cima con un píe en la tierra,
Sin despertar la hierva que sostiene mis sueños
Mi deseos y placeres…
Quisiera adorar la perfección,
Pero son las mismas aves las manchas viscosas
Entre el universo y la tierra.

sábado 5 de marzo de 2011

El anhelado aterrizaje de la luz :



Siderales almas de perfección se arremeten en medio del caos, mientras los caminantes se desbordan de la orilla y caen en lo incomprendido. Se siente la falta de aliento, mientras el fantasma de la locura hace del tiempo incontroladas estrellas fugaces. Se siente la falta de mente. Siento al fin, las destiladas alas en mis hombros, pero aún mis pies no logran alcanzar el despegue…; no es cosa de alas ni de aspereza ni la física misma, es cosa de genios y de-mente.