...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

viernes, 28 de enero de 2011

Misericordia de los Cuerpos :


Observando construcciones
me he puesto a pensar en la mía,
En cómo será su estructura y sus caídas.
Pues todas las construcciones necesitan de un sitio,
de una cabeza y de un erudito.

Caminando sobre las huecas calles de mi alma,
He dado con el camino de mis suburbios,
Suben y bajan los muros que lo sostienen
Y mi pie se confunde entre tanto movimiento.

Observando las flores y
Las oscuras ovejas que se acercan
He dado con mi virginidad…
He visto como suben y bajan mis estigmas;
Se abren las heridas que han guardado
los cuervos blancos de mis fobias felices.
Mi paciencia,
Mi paciencia se disfraza de mi espíritu
El que lleva en su boca
El paño negro de la cordura.
―Ven yo sostengo la mano,
El barco nos dirigirá hacia
Las palabras perdidas―
Dicen las máscaras con pelo de niebla
Y voz de sapo.

2 comentarios:

fgiucich dijo...

Caminar por los pasillos del alma, tiene sus riesgos. Abrazos.

Eduardo dijo...

El termino tétrico, de una sabiduría bien ambigua.
Y las construcciones, tantas amigo, tantas que definen y al mismo tiempo diluyen la tuya misma.
La relación arquitectónica, la sintonización de la belleza y esa negrura característica lo hacen redondo.
Bueno amigo, como siempre.