...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

martes, 9 de diciembre de 2008

Cine trágico :

Despierto tras ver el amarillo derretir, la melodía vuelve a decaer, los espasmos metálicos votan aquella ancla. Siento ruido, la locura hace cabida en este hueco, el agua helada, fría encandilada, se vuelve tan amarga, sin fragmentos de melancolía, sin óleo ni pintura fresca. Su aroma contamina cada milla de mi espíritu, caigo a la alfombra tras ver esto, tras leer jeroglíficos de encandecente rubor, trascrito con ásperas manos, más de llantos y escalofríos heterogéneos, con locura. Y en su letra veo un paraíso errante y difuso evocablemente estúpido.

''Los árboles ya ni me hablan, quiero escapar, mi único sostén es la hurtada pintura amarilla, que decadentemente se desaparece, palabras que derriten pensamientos, papeles sepias, blancos, y grises que deslumbran cánticos de dominios, sin más decir la niebla que diluvia mi intestino, y a la alfombra caigo otra vez, Mi futuro esta en el proyector, en mi cámara 'cerebratica'. Pero no puedo dejar la rítmica, no los edificios, ni menos mis pañales, mi ojos se cierran, solo huelo el aire,
mi habitación me incomoda, rechace mangueras artificiales, plásticas. vuelvo a su ombligo, pero no vuelvo para nacer, vuelvo para morir''.

Leo, quiebro mi último hálito, Caigo.
El agua cae, el vidrio rompe el silencio, y el vidrio penetra el transito.

1 comentario:

Ágata Paula dijo...

Los ciclos de la tristeza y plenitud son constantes porque somos seres humanos pensantes y sentimentales.
Entre más pensamos más nos adentramos a una realidad dramática, sin embargo, nunca trágica.
El ser humano está hecho para vivir y no para sufrir, no nos convirtamos en mártires de nuestra propia existencia. Ya lo dije y lo repito.
Te comprendo, muchas veces yo he sido mártir (y lo seguiré siendo)
Ánimos, con todo el respeto...