...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Sobre Manos; acerca de vidas.-

Construyendo parámetros de inocencia Creando gases de atmósfera profunda comienzo las adivinanzas de mi vid(...) de este estético amuleto que suelta mi mano.

.-

Por eso tengo que volver a tantos sitios venideros para encontrarme conmigo y examinarme sin cesar, sin más testigo que la luna y luego silbar de alegría pisando piedras y terrones, sin más tarea que existir, sin más familia que el camino.-

3 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

La vida puede ser tan sensible como nosotros queramos que sea.
Me encantó
Saludos

Kiki dijo...

Es tan cierto lo que dices.
Lamentablemente, en esta tarea de existir olvidamos, de vez en cuando, ser nosotros mismos...
Al escribir nos examinamos, al escribir sabemos quiénes somos en realidad.
Saludos.

sebastian amaru dijo...

y todo lo que es pasado se añora, como si hubiese sido mejor...
formamos semblanzas de cada parte de nosotros, un analisis sistematico, siendo a veces incapaces del sueño diario, de la verdadera percepción, de mirar el cielo y el camino, de ver en lo mas simple lo mas concreto.

que estes bien cromosome!