...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

jueves, 31 de diciembre de 2009

Humano.

En la ventana un pájaro negro viene a saludarme. Fugitivo grita, salvajemente, que rompí las reglas del estatuto de “algo equilibrante”. Cierro las ventanas, las puertas, los capullos de mi dormitorio. Abro libros, fábulas, veo leones, elefantes de altas patas tocando el hielo de una cordillera inmensa, veo patos de cuero, otra vez, nadando por las profundidades de un mar inquietante, débil. Las nubes chocan, hacen temblar los bloques. El papel se eriza como mi cabello, todo quiebra, se esparce, se eleva. TODO, absolutamente todo.

Quedo yo, la oscuridad, y el vacío.
Derribado contra la luz, también elevada.

Camino hacia las puertas, las ventanas, las flores huracanadas… no sé que hacer!. Les beso, me arrodillo ante ellas, mientras miro al cielo, y una pluma negra comienza a caer, cierro los ojos, y el crepúsculo otra vez esta vistiendo mi piel, y fumándose el último suspiro que me queda, por lo menos dentro de este año.

4 comentarios:

Ismael U. V. dijo...

Hermoso relato amigo, te felicito, feliz 2010!

Rayuela dijo...

felizmente
rompiste las reglas
derribaste
el estatuto
desequilibraste
el equilibrio

veo una pluma
brillan
(en ella)
tus próximos
suspiros*

mil besos!

sedemiuqse dijo...

Pero ya estás en otro AHORA

besos y amor
je

fgiucich dijo...

Palabras fantáticas!!! Que empieces bien el año. Abrazos.