...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

domingo, 2 de agosto de 2009

Ladrón de Espacios.


Tu sombrero de cristal, tenaz y bien negro me confunde entre la oscuridad de esta mañana. Hambriento seduzco la manta que cubre mi cabeza, la limo y aliso; la rompo y cae sin darme cuenta. El miedo es mi gran atisbo, el despertar y ya no resistir el encierro tan atemorizante como el primer día que me sedujo. Recorro mi habitación, es tan pequeña como lo que pienso al instante. En este último tiempo he sentido que poco a poco mis recuerdos van cayendo sobre la explosión desesperante de mi inercia. He perdido la gran sortija de mi fresca memoria.

Camino y camino, mi metro cuadrado es mi burbuja infinita. Tengo un gran espacio de vía, pero sin embargo revivo en el mismo intervalo, soplo el tiempo y no se moviliza. Veo el mueble estático como el mar que me asechaba en tiempos remotos… destierro las aves que me hablaban de sexo y caricias, extraño el pulso sensitivo que en mi aliento entraba con la úlcera de mis ojos.
La ciudad está tan cambiada, ni los reflejos abundan con el vapor de mis labios. Sólo existe el paso calmado de sus inmóviles estatuas, las bolsas me perturban como el sonido quieto de bocinas exorbitadas. Ladrones de ojos, bípedas especies con cola y manos que salen de sus bocas, que además, tratan de engañarse… todo lo veo en sus ojos.

-Tanto hemos cambiado. Se preguntó mientras se miraba al espejo empapado de risas… se volvió a mirar y se vio igual que hace un instante.

"De vuelta al cuarto negro, vio que su nebulosa iba cayendo. La negrura mezcló la memoria, se sentó y esperó a que llegara su gran atisbo… su secuestrador. Cuando temblaron sus manos y fue consciente de aquello, vio hacia el cielo que comenzaba a caer, volvió a mirar y comenzó a llover. Pero no fue una tempestad normal, fueron granizos de recuerdo… de colores y vestigios. Ese día fue inolvidable, lloviznaron lápices y truenos, trenes y bosques, narices y bocas, pies y gélidas cabezas contrapuestas en su pecho.

Ya era medianoche y su secuestrador no llegó. Los granizos quedaron incrustados en su gran metro cuadrado, los muebles y pantanos brillaron como aquél sombrero que nunca llegó.





Pues el secuestrador estaba durmiendo hipnotizado en su corazón de perlas
y frenéticos cristales de porcelana aun líquida, pero ya sin temor. "

9 comentarios:

Rayuela dijo...

Esto es MARAVILLOSO!!!!!!!!!!!!!!!!


"...fueron granizos de recuerdo..."qué fantástica composición!
(y velemos el sueño del secuestrador)



Mil besos,genio!

Ulises V. dijo...

Woow hermano! Siempre traes estos textos tan vivos, tan reales! Muy bueno maestro!
Esta es mi cuota preferida:
"Pero no fue una tempestad normal, fueron granizos de recuerdo… de colores y vestigios. Ese día fue inolvidable, lloviznaron lápices y truenos, trenes y bosques, narices y bocas, pies y gélidas cabezas contrapuestas en su pecho."
Buen trabajo!
Saludos, y gracias por acordarte de pasar por Cordón a tierra :D

Logan y Lory dijo...

"-Tanto hemos cambiado. Se preguntó mientras se miraba al espejo empapado de risas… se volvió a mirar y se vio igual que hace un instante."

Triste, pero como la vida misma....

Bello....

fgiucich dijo...

Hermosa metáfora de sueños y espacios que van y vienen. Abrazos.

ShaO dijo...

Me temo que no voy a ser nada original en mi comentario pero cómo más se puede decir que ha sido fantástica? (me ha fascinado esa tempestad tuya)
Sigue sin abrir el paraguas, ahora te mando un chubasco de abrazotes : )

Eduardo dijo...

Naturaleza, sentido, perturbación… son los gritos inspirados de las noches, la noche que se fundió en tus palabras y culmino en esta MAGNIFICO Relato Lírico.

Lejos de la parafernalia que sueño acostumbrar, solo decir que cada vez se pule mas la esencia… cuídate amigo, te quiero mucho. [Con o sin Terceros]

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Tanto hemos cambiado. Se preguntó mientras se miraba al espejo empapado de risas… "


Todos cambiamos en un mundo en el que cambian hasta las piedras. Nos hacemos más viejos, más jóvenes, más sinceros o más mentirosos. Pero siempre mutamos...

Saludos y un abrazo!

Caco dijo...

Bellas palabras... muy intrigante.
Refleja como el tiempo y el espacio no se condicen con una lógica lineal y racional, sino todo lo contrario.
Un tanto oscuro... me gustó!

Saludos!

sebastian amaru dijo...

Algo mas que burtoniano, fue un elixir de palabras que catapultaron de imagenes mi mente en un celuloide crepitante...

Es bueno leerte, magnetiza la idea mas abstracta en un tenue sentido lógico.
Que buena mezcla de detalles.

Un abrazo cromosome!