...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

sábado, 25 de abril de 2009

Bifrontismo :


Dos seres que acumulan sus bípedas almas sobre fronteras omnipotentes. Realidades que entrelazan historietas, ni Dalí comprende su significado. Romperemos los espejos, que cicatrizan sus máscaras tan coloridas, vergonzosas al significado del mundo completo. Anteriormente hablábamos de fantasías, ahora de pendones de vida. Enfocados sus ojos derriten la vela fructífera, vociferantes olores que salen de la nada –nadie se expresa. Rostros sin nombres van entre la gente –dice la canción-, hablamos de paz, cuando los terruños desesperados quiebran los limites de la esperanza. Las mañanas sin un padre de la fe, eran mañanas verdaderas dicen otros. El sonido de la lluvia es tan verdadera, ahora y antes, somos los creadores y vividores de siempre, enseñemos que hay frutos que maduran por completo, emprendamos esos aires, oxígenos; el nitrógeno que fracasa, y el argón consecuente vuela sobre ese cristal tan empañado, y tan pútrido que está en el fondo del piélago de fuego y magma, tan yaciente en sus sentido, y cuan perdido entre meridiano y fragmentos imposibles de ver. Un viejo que camina en solitario, mientras su trigo se lía con misiles de porcelana, alejemos los templos de justicia, y acerquemos lo lúcido y vespertino, acerquemos quimeras que conviertan remotos temblores de nubes y flores, abramos caminos a la pezuña verdadera, alabemos con hojas de palma, y succionemos intrínsicos murmullos de adolescentes longevos.


3 comentarios:

Logan y Lory dijo...

Descarnada y barroca sutiliza, es lo que nos inspiran tus textos.

Saludos.

Rayuela dijo...

Dispuesta a la natural,autóctona alabanza estoy.Por lo que subyace en el piélago, y brotará, libre y sonoro,por fuerza adolescente.

Genial!
Mil besos.

Valérie C. dijo...

Son como las mañanas al despertar y no encontrar ningún sentido a lo que se quiere pensar. Esas en donde cae la lluvia y no hay sol alguno. Te pierdes en sensaciones vagas de inherentes sentidos volatines. Hablamos de muchas cosas para unirlas a una sola en la cual todo se puede interpretar al son del sentir.
y vagamos, sí. y sentimos que todo sigue corriendo de la misma manera, que esa acuerda afloja más hasta quedar son palabras. Se evaporan, se desvanecen; se entrelazan, se unen.

Hablamos Ricardo. Sólo Hablamos.

Valeria S.