...Caigo en mi instinto:

...Caigo en mi instinto:
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Gonzalo Rojas, Contra la Muerte

jueves, 19 de marzo de 2009

Viceversa en Hipocampo


Conciencia


Mi caminar es real al presente. La realidad se mueve para que los fragmentos y pensamientos aceleren más aún la pulsación del corazón histérico y poseído. El aire está oculto, me permite sentirlo y translucir el magma que cae por los ojos, estoy consciente. –Mira el caminar pausado del inconsciente, el viento y el cielo oscilan en forma redonda y sin frontera. Majestuoso es demostrar la rigidez, cuan frontera cúbica y hostil de un feroz océano fuera de espejismos. Mi abstracto ha dibujado mi sonrisa, le veo abrir; veo sus dientes, y siento el crujir del horizonte, estoy consciente de cómo cae la hoja, y de cómo muere el hilo que sostiene la realidad con el presente. La subjetividad con el objetivo; pensar de pensares.


Inconsciente

Mi caminar no depende de mi prioridad del movimiento. Macerado el entorno revuelve el fragmento y pensamiento de una pulsación sin la respuesta de mi instinto. La exudación da respuesta a la transpiración entre cejas, el corazón late –no le siento- el entorno poseído –no lo sé. El aire etéreo no es más que un elemento comunitario, son el polvo, la vejez demente, y el insípido trastorno los que no dejan fluir y pasar a la realidad del proceso en sí. El universo de la sinrazón está delirando las palabras congénitas que borran los estigmas, tanto del cuerpo como la mente. La frontera cúbica mezcla la hostilidad de un feroz océano con espejismos volátiles. Es momento de no barajar las locuciones; la simpleza de lo ínfimo está en que el sueño posee la interpretación de un delirio portátil al consciente de manera ilógica. Todo parámetro ilógico tiene algo de lógico, y viceversa para lo absorto.

1 comentario:

Rayuela dijo...

Y entre conciencia e inconsciente están tus tensas, poderosas, oníricas palabras.


Te dejo un beso.